Capital epigráfica

Hasta la primera mitad del siglo III a. C., la escritura latina presentaba un aspecto relativamente arcaico, como la alineación de letras y un módulo de las letras que no era armónico. El único espacio de escritura que podemos reconstruir en este período arcaico es el del ámbito epigráfico, pues fuera de éste no disponemos de suficientes testimonios para reconstruir las formas epigráficas.

A mitad siglo III a. C., la escritura latina epigráfica sufrió cierta influencia directa de la escritura epigráfica griega. Así, la escritura epigráfica latina inició un proceso de normalización gráfica:

-Tendencia a la regularidad y la imaginación (de forma que el texto ocupa el espacio de la escritura).
-Tendencia a la uniformidad del módulo y  el diseño de las letras.
-Geometrización de las formas, a partir del siglo I a. C.
-El último proceso es la desaparición de los elementos cursivos.
-Interpunción.


Se produce, simultáneamente, un proceso de canonización de la escritura epigráfica, que coincide con:

-La expansión territorial de Roma, creando una necesidad de escritura comuna.
-Con una compleja estructura de la administración romana.
-Con las clases sociales.
-Con la creciente necesidad de comunicación entre diversos centros militares y políticos, generando un incremento de la producción de textos y, por tanto, de la circulación de la escritura, tanto en el ámbito privado como público.


La escritura capital epigráfica se convirtió en la propia de los ambientes oficiales frente a las otras escrituras cursivas utilizadas en el ámbito privado. Del conjunto de inscripciones epigráficas que permiten estudiar este proceso se conserva el sarcófago de Escipión Barbado, uno de los primeros testimonios que permiten reconstruir la evolución desde la capital arcaica hasta la epigráfica.

Entre los siglos II y I a. C., finalizó el proceso de normalización de la capital epigráfica, era perfecta. Durante el siglo I a. C., tiene un canon muy concreto y preciso. Produce testimonios de gran calidad, posiblemente los mejores de época Augusta. Entre sus características, destacan:

-Geometrización de las formas.
-Los ángulos de las letras son rectos y las curvas son próximas al círculo.
-Uniformidad del módulo y diseño de los elementos gráficos.
-Por todo el Imperio romano, se utilizó la misma escritura, sin divergencias.
-Claroscuro de los trazos constituyentes de las letras, con un contraste entre los trazos más gruesos y delgados, que se consigue haciendo una incisión sobre la piedra.
-Al final de los trazos verticales encontramos una especie de ligera espátula, que rompe el trazado, como la “L”.
-Gran legibilidad del texto gracias a los signos de interpunción.


Las escrituras del siglo I a. C. se caracterizaron por ser unas escrituras perfectamente trazadas, y son fruto de un taller donde intervienen diversas personas o la misma en ciertos momentos, un proceso largo con un producto de gran calidad. A partir de este momento (siglo I a. C. – I d. C.), se utilizaron otras formas epigráficas, como la capital rústica. Del siglo I a. C. adelante, podemos encontrar escrituras que no cumplen estas características, que responden a las necesidades de las clases más acomodadas.

Algunos ejemplos:

-Sarcófago de Escipión Barbado (CIL I, 6-7) (siglo II o I a. C.?; conservado en el Vaticano, Roma). Hay cierta inseguridad, con formas no muy decididas. En el documento se puede leer: “Cornelius Lucius Scipio Barbatus Cnavoid patre / prognatus fortis vir sapiensque quoius forma virtutei parisuma / fuit consol, censor, aidilis / quei apod vos. Taurasia, Cisauna, Samnio cepit subigit omne Loucana opsidesque adboucit” (traducción libre: “Cornelio Lucio Escipión Barbado, nacido de su padre Cneo, como hombre fuerte y sabio, cuya apariencia guardaba sus muchas virtudes, quien fue cónsul, censor y edil entre vosotros. Conquistó Taurasia, Cisauna, Samnio, subyugó toda Lucania liberando a sus prisioneros”).

Sarcófago de Cornelio Lucio Escipión Barbado. Fotografía: Bahnmoeller, 2009 (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cornelii-scipiois-vatikan-f.JPG)

-Epitafio del lector cristiano (ILCV 1266) (101-102 d. C.). Imita aquello que los paleógrafos llaman capital rústica. Pierde los símbolos de interpunción. La forma de ejecutar la “A” es típica de la escritura medieval. Se ha producido  una transformación, encontrando símbolos cristianos. En el documento se puede leer: “Eq(uitius?) Heraclius / qui fuit in saeculum / an(nis) (unum de viginti) m(ensibus) VII (septem), d(iebus) XX (viginti). / Lector r(egionis) sec(undae). (Parentes ?) fecerun(t) sibi / et filiio suo benemerenti. In p(ace) / decesit VII (septem) Irus (Idus) Feb(ruari) / Urso e(t) Polemio / conss (=consulibus)” (traducción: “Eq. Heraclio, que estuvo en este mundo 19 años, 7 meses, 20 días, lector de la segunda región (de Roma). Sus familiares (¿?) han hecho (esta tumba) para ellos mismos y su hijo que bien lo merecía. Él murió en paz el 7 de los idus de febrero, siendo cónsules Ursus y Polemius”).


-Dedicatoria a Hércules por Marco Minucio (CIL I, 607) (217 a. C.; conservado en el Palazzo dei Conservatori, Roma). La “L” siempre presenta esta forma cerrada antes de la canonización, como también ocurre con la “M” que presenta trazos con una ligera inclinación, mientras que después serán verticales. En el documento se puede leer: “Hercolei / sacrom / M(arcus) Minuci(us) (Cai) f(ilius) / dictator vo[vit]” (traducción: “Al sagrado Hércules, Marco Minucio, hijo de Gayo, dictador, hizo voto (de hacer el altar)”).


-Decreto de Lucio Emilio Paulo (CIL I, 614) (conservado en el Musée du Louvre de Paris). La “P” es abierta, para diferenciarse de la “R”. Detrás de “N” y delante de “Ei”. “Ei” es una forma arcaica que en época clásica desaparece por la “E”. En el documento se puede leer: “L(ucius) Aemilius L(ucius) F(ilius) Impeiator / decreivit ut ei quei hastensium servei  / in turri lascutana habitarent / leiberei (liberi) essent agrum oppidumqu[e] / quod ea tempestate posedisent / item possidere habereque / iousit dum pop(u)lus senatusque / romanus vellet act(um) in castreis / A(nte) D(iem) XII K(alendas) febr(uarias)” (traducción: “Lucio Emilio, hijo de Lucio, imperator, decretó que los esclavos de los Hastienses, que habitaban la torre de Lascutana, fuesen libres. Ordenó que tuviesen la posesión y conservaran los campos y el núcleo urbano que hubieran poseído hasta ese momento, mientras quisieran el pueblo y el Senado romano. Dado en el campamento el doce antes de las calendas de febrero (= 19 de febrero)”).


-Epitafio del mercader de grano (CIL I, 4, 2965) (conservado en el Palazzo Senatorio de Roma). En el documento se puede leer: “Sex(tus) Aemilius Sex(ti) l(ibertus) / Baro / Frumentar(ius) / in ignem in latus est / prid(ie) non (as) quinct(iles)” (traducción: “Sexto Emilio, liberto de Sexto Baro, comerciante de grano, fue lanzado al fuego el día de antes de las nonas siendo cónsul Cneo Pompeyo”).


-Base de la estatúa de Julio César (CIL I, 797) (conservado en el Vaticano, Roma). En el documento se puede leer: “Divo Iulio iussu / populi romani / statutum est lege / Rufrena” (traducción: “Al divino Julio por orden del pueblo romano fue estatuida (erigida) según la ley Rufrena”).


-Epitafio de Agripina la Mayor (CIL VI, 886) (conservado en el Palazzo dei Conservatori, Roma). En el documento se puede leer: “Ossa / Agrippinae M(arci) Agrippae [filiae?] / divi Aug(usti) neptis uxoris / germanici caesaris / matris C(ai) Caesaris Aug(usti) Germanici principis” (traducción: Los huesos de Agripina, hija de Marco Agripa, nieta del divino Augusto, mujer de César Germánico, madre del emperador Cayo César Augusto Germánico”).

Epitafio de Agripina la Mayor.

-Epitafio de un niño cristiano (ILCV 2921) (408 d. C.; conservado en el Vaticano, Roma). Muestra una capital epigráfica ejecutada con una calidad más baja. No tiene signos de interpunción. La escritura refleja una mano menos hábil. No hay ninguna preparación del soporte. Los errores ortográficos demuestran que no se escribe en un taller (por ejemplo, “h” debe ser “H”, etc.). Hay palabras que deberían ser más grandes que otras. En el documento se puede leer: “Christus A-W / Innocus puer nomine S/iddi bixit (vixit) meses quator dies biginti (viginti) qua/tor petitus in pace III id(us) aprillis Anicio Auchenio/ Baso consule” (traducción: “El inocente niño Siddi vivió 4 meses, 24 días. Depositado en la tierra descansa en paz. 3 idus de abril, siendo cónsul Anicio Auchenio Baso”).

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