La dictadura


No parece claro el origen de la figura del dictador en Roma, y el tema está lejos de aclararse: “[...] no se sabe con certeza en qué año sucedió esto […] ni quién fue elegido dictador la primera vez”, informa Tito Livio (II, 18), una práctica que sin duda estuvo establecida en diversas comunidades latinas de época arcaica. Lo que parece aceptado por muchos historiadores es que antes de la aparición de los tribunos militares con poder consular no era necesaria la dictadura, pues el anciano pretor reunía en su persona un gran poder personal, mientras que el otro pretor era tan sólo un ayudante (ver “Teoría de Nietuschil sobre elposible origen del consulado”). Así pues, con la aparición de la colegialidad representada por los tribunos militares con poder consular, todos con el mismo poder, y ya después con los cónsules, comenzó a existir en determinados momentos la necesidad de concentrar el máximo poder en manos de una sola persona.

Se recorría a ella en casos especiales, cuando el Estado estaba amenazado gravemente por un peligro externo (enemigos) o por desordenes internos. Según la constitución, el dictador era elegido por el Senado, y debía estar presente al menos uno de los dos cónsules en el procedimiento, pues debía dar su visto bueno. El dictador o magister populi (jefe del pueblo) elegía, una vez en el poder, a un ayudante o jefe de la caballería, el magister equitum. Como magistratura extraordinaria, su duración era de seis meses, aunque pudiese durar menos si el problema se resolvía antes; pasado éste período, debía abandonar el cargo. Durante su magistratura, el dictador reunía en una sola personar los poderes militares y civiles mientras durase su mandato, con un imperium superior al de los cónsules. El resto de funcionarios, no obstante, permanecían en su cargo durante la dictadura, ejerciendo de forma normal su trabajo. Lo que sí que parece evidente es que el resto de los magistrados cesaban en su poder, y nadie podía vetar las decisiones del dictador, ni siquiera el Senado.


Bibliografía
-KOVALIOV, S. I., Historia de Roma (edición revisada y ampliada por Domingo Plácido), Madrid, Akal, 1989 (1ª ed. 1948).

-REQUENA JIMÉNEZ, M., "El marco institucional del estado romano". F. J. Fernández Nieto (coord.), Historia Antigua de Grecia y Roma, Valencia, Tirant lo Blanch, 2005, pp. 424-457.

-ROLDÁN, J. M., Instituciones políticas de la Republica Romana, Torrejón de Ardoz, Akal "Historia del Mundo Antiguo", 1990.

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